Albert Marín (37) de Barcelona, ESPAÑA, nos relata su experiencia:
‘Mi vida era un desastre, las deudas de juego me ahogaban, mi familia me había repudiado, mis amigos me habían dado la espalda, en el trabajo todo eran malas caras y además me olían los sobacos. Vagaba sin rumbo entre la Gran Vía y Plaza de España. Como iba medio ciego, me dirigía a la O.N.C.E.
De repente, empecé a oír una canción de QUEEN, en las voces de unos jóvenes de una parroquia cercana y mis pasos se dirigieron a su interior (Al interior de la parroquia, quiero decir). Mis pies empezaron a marcar el ritmo de forma autónoma, como si una fuerza superior les guiara. Mis manos aplaudían al compás y todo yo me vi henchido de una alegría que parecía surgir del interior de aquellas gargantas mágicas.
Sin embargo, mi dicha no era plena. Pese a que conocía la canción, no era la versión que siempre me había acompañado: Unos falsos ídolos conocidos como Elton John y George Michael habían conseguido engañar a mi ya débil corazón, haciéndome dudar de mis convicciones y frenando mi voz, que casi entre sombras era incapaz de articular sonidos. Apesadumbrado, abatido, desfallecido, alicaído y cabizbajo, emprendí el camino a mi casa…
Al dia siguiente, en el trabajo, pregunté a mi jefe si conocía la versión original de aquella mágica canción que había traído la luz a mis tinieblas. Para mi asombro, mi jefe sonrió y se ofreció a buscar en su discoteca particular. Las maravillas sólo habían empezado!!
Apenas había transcurrido un cuarto de hora, cuando mi jefe, sonriendo como nunca antes había visto, se acercó a mí y puso entre mis manos, convulsas de emoción, un Cd completo en el que se leía ‘GRITIJITS’. Que gozo inundó entonces mi ser!! Que cálida luz lleno la estancia…
Corrí a casa a escuchar aquellas enseñanzas y desde entonces mi vida es mucho más bonita. Duermo mejor por las noches y he adelgazado. Mi familia ha vuelto a darme canelones los domingos y viajo tranquilo en el autobús, agarrándome a la barra sin vergüenza ni miedo. SOMEBODY TO LOVE en versión de TWOCATS PEL GOSPEL ha cambiado mi vida…’
Miles de personas ya conocen el poder sanador de TWOCATS y se regocijan en la alegría de los gorgoritos. Haga usted como ALBERT, y disfrute de paz y prosperidad. Únase al grupo y usted también dirá ‘GRACIAS, TWOCATS’