Me uno totalmente a lo dicho por Xavi y añado un par de cosetas…
Ni en mis mejores ensoñaciones dormida y/o despierta pensé nunca que podría tener un estreno twocatiano con semejante escenario… la catedral de León guardándonos las espaldas, cielo azul que se despeja, solecito que aparece para calentarnos (o por lo menos intentarlo, porque, carayo, quin fred!!), público que termina llenando la plaza y bailando casi más que nosotr@s y, sobre todo, empapándose de esa energía positiva que sentí yo hace tiempo viéndoos en un concierto delante de otra catedral y que ahora, mira tú por donde, he disfrutado desde arriba de la tarima… aún más impresionante…
Aunque casi que superior al escenario ha sido la compañía antes, durante y después del concierto… así que ahí van mis gracias a puñados para:
- l@s que os acercastéis a hacer presentaciones varias con un intercambio constante de “i tu que fas? i on vius? i…” Y ese hielo fundidísimo en tiempo record! eso sí, casi mejor que no se os ocurra preguntarme el martes quién hacía qué, porque puedo descasar casados, cruzar estudios, confundir feinas, hacer del Madrid a quién no es (jejeje)… pero bueno, como mínimo tengo los nombres con las caras!
- las muchas e interminables risas, con y sin razones aparentes. ese buen rollo 24horas!!
- los bailes hasta que cierren (que cerraron…)
- los guiños, las miradas, las sonrisas, las charlas, la música…
Ah! y ya os vale el sofoco que me provocastéis en la comida del sábado! que me ardía la cara de lo roja que se me puso!! ay ay ay… aunque, claro, en comparación con lo “sufrido” por cierta personajilla en Berlín, que se puso de colores en varios idiomas… casi que os habéis portado… y, por cierto, podéis repetirlo el 31 de marzo, que me pondré igual de roja, pero por lo menos sabré de qué va la cosa!!
Y yo que casi hasta el final pensaba que no iba a poder ir… lo que me habría perdido…
todo un placer!
<