Hola, twocats/des. Resulta que, la nit del concert de Castelldefels, i amb l’emoció de tots els vostres concerts, vaig començar a donar-li voltes al cap per intentar explicar/definir/entendre què és això que teniu els Twocats i que sempre es transmet -es contagia, més aviat- a tothom qui us escolta. A partir d’aquesta anada d’olla va acabar sorgint un poema. Ja està acabat, es diu “Luz de martes”. És per a vosaltres.
Luz de martes A Twocats pel Gospel
Cabe en una boca.
Quema en una mueca.
Tan breve,
tan leve,
puede hacer arder una ciudad.
Sólo ellos,
los que nacieron en martes,
conocen el sonido de esa luz,
acarician los acordes de esa luz,
bailan la melodía de esa luz…
Cada uno gastó sus propias huellas,
cada una llegó desde su propio lejos,
para encontrar una baldosa con su nombre
entre el hastaquí y el parasiempre.
Todos perdieron aviones,
ganaron batallas,
recibieron cartas que no esperaban,
aprendieron a leer pupilas en los pentagramas.
Guardan sus muertos en los bolsillos.
Son rojos y negros, verdes y negros,
amarillos y negros, azules y negros,
blancos
y negros.
Tienen la garganta abierta, acuchillada.
Son setenta veces siete.
Son setenta voces, sienten
eso
tan breve –tan leve-
que cabe en unos labios,
que quema…
Están de pie,
frente a nosotros.
Se oye el silencio de un piano vivo.
Clavan sus miradas en dos ojos de azabache,
toman aire.
Van a prender fuego a esta ciudad.
ErnesTTo FraTTarola
Octubre - 2008
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